El Camino de Santiago es un trayecto archiconocido en España y en muchas partes del mundo. A su paso por León, uno de los lugares más importantes es la Cruz de Hierro. También denominada cruz de ferro en gallego y cruz de fierro en leonés es un lugar de paso obligado en el Camino de Santiago.

La Cruz de Hierro, a simple vista puede ser una simple cruz más. Pero está cargada de simbolismo. Situada sobre un mástil de madera de más de treinta metros de altura, marca el punto más alto del Camino. Está situado en entre Foncebadón y Manjarín.

La Cruz de Hierro y las piedras de los peregrinos

Lo más curioso de este lugar es que la Cruz está en una colina de piedras. Estas piedras han sido reunidas a lo largo de los años por peregrinos que realizan allí un ritual especial.

Los peregrinos traen una tierra de su lugar de origen o bien que hayan recogido del Camino y que sea con una simbología especial. Al pasar por allí dejan la piedra en el montoncito que se alza bajo la cruz.

Cada piedra es el símbolo de la carga que un peregrino quiere dejar atrás antes de salir de la Cruz de Ferro. Es como comenzar de nuevo, un renacer espiritual y simbólico. Algunas piedras tienen mensajes escritos sobre ellos, otros los nombres de pueblos o personas. Algunos tienen notas de papel o fotos vinculadas a ellos, otros conejitos de peluche u osos.

En este momento, los peregrinos hacen un alto en el camino y hacen peticiones. No es como un rezo normal de los de iglesia o catedral. El peregrino deja su piedra y hace la petición. Para mejorar la salud, por el bien de algún ser querido.

Esto va más allá de la petición de dinero, es algo que tiene que salir de lo más profundo de tu alma.

La Cruz de Hierro es testigo de los millones de peregrinos que hacen el camino de Santiago, una tradición que a día de hoy sigue más viva que nunca. Y que pone de manifiesto que el simbolismo y magia del Camino no está solo en Santiago.