Hoy hablamos de Las Médulas. Este paisaje se encuentra en Ponferrada (El Bierzo), por supuesto, León.

Historia de Las Médulas

Las Médulas eran antiguas minas de oro romanas, a pesar del paso del tiempo, mantienen esta estructura tan curiosa. Hoy es un paisaje que admirar, sin embargo en el pasado fue la mina de oro más grande del mundo.

El oro se encontró en las montañas de lo que hoy son Las Médulas. Mucho antes de que los romanos invadieran la Península Ibérica. Los depósitos probablemente fueron una de las razones por las que Roma luchó durante diez años en una campaña feroz contra el pueblo celta de la zona. Estas cordilleras en el norte de España fueron las últimas áreas de la Península Ibérica que se incluyeron en el Imperio en 19 AEC.

La minería de oro en Las Médulas continuó y los ingenieros romanos aplicaron técnicas modernas para extraer el metal a escala industrial. Varios ríos fueron desviados en acueductos largos y el agua fue utilizada para romper las montañas en Las Médulas y para lavar las rocas para finalmente ceder el oro.

Por lo que la minería cambió dramáticamente el paisaje. Lo que vemos hoy es lo que dejaron los romanos cuando los depósitos de oro fueron finalmente agotados.  Así que este paisaje parece irreal y de alguna manera lo es.

Magia en la naturaleza

Las Medulas son antiguas, artificiales, hechas por el hombre. No es algo esculpido por la naturaleza. Sin embargo no es un paisaje feo, al contrario es curioso y además en el atardecer es mágico.

Antes de llegar a Las Médulas, el paisaje es verde. La naturaleza lo invade todo, pero a medida que te acercas, empiezas a ver las siluetas rocosas. Las rocas esparcidas, los arcos y los túneles rompen la densa vegetación verde de las colinas. Cuando el sol de poniente brilla sobre las rocas, estás desprenden luz propia. Brillan con un color casi naranja, de una intensidad curiosa. Es entonces cuando parece un paisaje mágico lleno de contrastes. Naranja opuesto a verde. Espectáculo de luz y Patrimonio Mundial declarado por la UNESCO.